Fantasmas. Once fotos y un óleo.
Galería Diego Obligado. 2022.

Fantasmas. Once fotos y un óleo (2022)
Este proyecto nació al revisar un conjunto de diapositivas familiares deterioradas por el paso del tiempo: emulsiones corroídas, virajes cromáticos, zonas borrosas y marcas inevitables del uso y la fragilidad del archivo. En lugar de corregir esos errores, decidí incorporarlos como parte del lenguaje de la obra.
Entre las imágenes aparecía siempre, recortado o fuera de foco, el mismo óleo colgado en la casa de mi infancia: un faro enfrentando una tormenta, la única “obra de arte” de ese hogar. Esa insistencia volvió al cuadro un personaje central del proyecto, un punto de anclaje entre memoria visual, herencia doméstica y los modos en que miramos lo que nos rodea.
A partir de once fotografías, trabajé una secuencia de traducciones: del archivo analógico a la imagen digital intervenida, y de allí a un tejido construido con cuentas acrílicas, donde cada color codifica un módulo y cada módulo recompone la fragilidad del registro.
De cerca, la imagen es una abstracción incómoda; de lejos, se reconocen retratos íntimos y escenas domésticas que retornan como fantasmas. En esta obra, fotografía y pintura conviven como dos memorias superpuestas: una que se erosiona con el tiempo y otra que persiste, insistente, como un eco del pasado.








